Cómo establecer objetivos para lograr lo que deseas

Muchos emprendedores tienen la sensación de que están a la deriva. Trabajan durante muchas horas, pero sin conseguir avanzar en sus proyectos. Cometen el error de comenzar proyectos sin antes establecer unos objetivos claros. Una de las claves cuando se tiene esta sensación es el no haber descrito de antemano qué se quiere lograr, por qué se se quiere conseguir y cómo se va a hacer.

En este artículo vamos a intentar arrojar un poco de luz acerca del establecimiento de objetivos, tanto los de tu vida como de todos aquellos proyectos que emprendas.

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Por qué debes establecer tus objetivos

Empresarios de éxito, atletas de alto nivel y personas de éxito en general, establecen sus objetivos. A largo plazo te aporta visión. A corto plazo te aporta motivación. Te enfoca en la adquisición de la formación y conocimientos específicos y te ayuda a organizar tu tiempo y tus recursos para conseguir aquello que deseas.

Si tienes unos objetivos definidos, puedes medirlos y celebrar una vez que los hayas logrado. Te permite ver cómo avanza el proceso hasta conseguir lo que antes veías muy lejano e improbable. También te ayuda a ganar autoconfianza al darte cuenta de tus habilidades y competencias para lograr los objetivos establecidos.

Sin unos objetivos bien establecidos no sabrás cuál es la meta, la distancia que te separa de lograrlo y ni siquiera si vas en la dirección correcta. Por eso, además de comenzar a establecer tus objetivos de vida, deberías hacer lo mismo para cada proyecto que comiences. 

Si quieres construir una casa, antes necesitas tener unos planos, maquinaria y herramientas necesarias para hacerlo. Cuando la casa esté terminada sabrás que has llegado a la meta.

Cómo deben ser los objetivos

El método SMART

Cualquier tipo de objetivo debería cumplir unas normas. Una manera útil para facilitar y potenciar la elaboración de unos objetivos adecuados es usar el método SMART.

  • S: Específicos y concretos. No sirve un objetivo como “tener más dinero”. Debe ser más concreto, como “llegar a los 10.000 € en la cuenta bancaria”.
  • M: Medibles. En lugar de “hacer cursos de formación“, debería ser “asistir a 2 seminarios al año“.
  • A: Alcanzables. Debes conocer tus límites y saber si un objetivo es realizable o no. Si estableces un objetivo imposible solo lograrás desanimarte.
  • R: Realistas. Si vendes online quizá el objetivo de “superar a Amazon” puede ser inalcanzable. Debe ser un objetivo que implique esfuerzo y sea un reto, haciéndote salir de tu zona de confort.
  • T: en tiempo. Debes marcar un tiempo para conseguir el objetivo. Puede ser un objetivo semanal, mensual, anual, quinquenal,…

Por ejemplo, en lugar de que tu objetivo sea “dar la vuelta al mundo”, según el método SMART debería ser: “dar la vuelta al mundo comenzando en Madrid (S) y pasando por al menos 40 países en los 5 continentes (M) y estar de vuelta antes de 365 días (T).”

Objetivos cuantitativos y objetivos cualitativos

En la tarea de establecer objetivos hay que distinguir entre:

  • Objetivos cuantitativos: son los que que se refieren a la cantidad de algo que debes conseguir. Se pueden medir en el corto o medio plazo por medio de las KPI´s. “Llegar a las 1.000 visitas a la web“, “conseguir 2.000 seguidores en Facebook“, “lograr una tasa de conversión del 1%“, “terminar el año con una facturación de 50.000 €“ o “conseguir un beneficio neto de 25.000 €“ son ejemplos de objetivos cuantitativos.
  • Objetivos cualitativos: son los que que se refieren a la imagen, la calidad o la satisfacción del cliente. Generalmente se ven más a medio y largo plazo. Algunos objetivos cualitativos pueden ser: “mejorar la imagen de la marca“, “lograr un mayor posicionamiento en el mercado“ o “fidelización de los clientes“.

Cómo establecer tus objetivos

A nivel general, podemos decir que el establecimiento de objetivos se hace en varios niveles. 

  • Primero se visualiza lo que quieres para tu vida en el largo plazo, por ejemplo, a 10 años vista. ¿Cómo te ves dentro de una década? ¿Qué quieres conseguir? Cómo será tu día a día. Intenta visualizarlo con todos los detalles posibles utilizando los sentidos. Visualiza imágenes claras, olores, sabores,… Este sería tu objetivo general. 
  • El segundo nivel sería dividir el objetivo general en objetivos más pequeños, utilizando horizontes temporales más cercanos (objetivos a 5 años, a 1 año, mensuales, semanales,…). Se trata de hacer que la suma de los objetivos te acerquen cada vez más a la consecución del objetivo general de vida. 
  • Finalmente, una vez que tienes una estrategia, te pones a trabajar en conseguir cada objetivo, sin perder de vista la meta final.

Un avión comercial que realiza un vuelo de Madrid a Nueva York divide el objetivo general (volar de Madrid a Nueva York) en objetivos más pequeños estableciendo puntos a lo largo de la ruta. Se programa el avión para volar al punto A, después al punto B, después al C, y así sucesivamente hasta que, el último tramo es la llegada a Nueva York. La suma de los objetivos intermedios (llegar a cada punto de la ruta) hace posible lograr el objetivo final: aterrizar en NY.

Organizar los objetivos en el tiempo

Para organizar los objetivos en horizontes temporales es útil el uso de bloques de tiempo:

  1. Bloques fijos de 5 años. Por ejemplo, de los 30 a los 35 años; de los 35 a los 40 años, de los 40 a los 45,… En este bloque los objetivos deben ser concretos como “pagar mi hipoteca”, “crear un negocio online de venta de xxx”.
  1. Bloques de 1 año. Esto es un bloque a medio plazo. Son objetivos anuales desde el 1 de enero al 31 de diciembre. Suelen ser los mismos objetivos que el año anterior pero actualizando los datos. Por ejemplo: “reducir la deuda de mi hipoteca en un 20%”, “conseguir 10 clientes nuevos”, ”crecer mi negocio online un 10%
  1. Bloques mensuales: son objetivos más pequeños que ayudan a obtener los planes anuales. Si quieres captar 10 clientes al año, necesitas 0,83 clientes nuevos al mes. Los objetivos anuales se dividen en objetivos mensuales.
  1. Bloques semanales y diarios: los objetivos se convierten en tareas que hay que cumplir para lograr los objetivos mensuales. Para ello es muy útil apoyarse en calendarios donde insertar las tareas que vas a realizar cada día y cada semana.

De esta manera, la consecución de los objetivos más pequeños hará que estés cada día más cerca de lograr el objetivo fijado a más largo plazo.

Cómo medir los objetivos

Como hemos visto anteriormente, los objetivos deben ser medibles (M). Para ello usamos las KPI´s. Una KPI (Key Performance Indicator, en inglés) es un indicador clave que aporta información acerca de si vamos por el camino correcto hacia la consecución del objetivo. Gracias a las KPI, se consigue medir los resultados de las tareas realizadas, y esto nos indica si nos acercamos o alejamos del objetivo que pretendemos alcanzar.

Las KPI´s deben establecerse al mismo tiempo que los objetivos. Existen infinidad de KPI´s, pero solo se deben seleccionar aquellas que aporten información más valiosa en función de cada proyecto y objetivo.

Si uno de tus objetivos es aumentar las ventas, un buen indicador (KPI) sería el número de visitas a la página web, ya que la probabilidad de obtener ventas es superior cuantos más visitantes entren en tu web.

Si tu objetivo es perder 5 kilos en 3 meses, un indicador adecuado sería conocer la cantidad de kilómetros que caminas o corres cada día, o la cantidad de calorías que ingieres diariamente.

En marketing, algunos de los KPI más utilizados son: retorno de la inversión, tasa de visitas desde una red social, número de seguidores, tasa de conversión, coste por lead, tasa de rebote, porcentaje de engagement…

Trucos para escribir objetivos

Existen algunos trucos para escribir tus objetivos que pueden servirte a la hora de ponerte a pensar y escribirlos: 

  • Escribe siempre en afirmativo. Enfócate en lo que quieres, en lugar de en lo que no quieres. Es mejor decir “conseguir que la empresa supere los 3 años de vida” que “no tener que cerrar la empresa antes de 3 años”.
  • Sé lo más conciso posible. Intenta describir sabores, olores, colores. Cuánto más sensorial, más fácil le resultará a tu cerebro: “viviré en un ático en el centro y tomaré cada mañana un café recién hecho en la terraza, con música de fondo mientras repaso la agenda de la semana”.
  • Establece un protocolo de verificación. Cuando llegue el momento, debes saber que has llegado a la meta. Debes definir qué debe ocurrir o en qué momento sabrás que has logrado tu objetivo: “habré conseguido el objetivo cuando mi proyecto me permita trabajar de lunes a jueves”.
  • Toma el control de tus propios sueños. Que todo lo que imagines dependa totalmente de ti y de nadie más. No serviría tener como objetivo «que no haya hambre en el mundo» o que «la situación económica del país sea buena«, porque es algo que no depende de ti. 
  • Busca objetivos solidarios. Además de lograr un beneficio propio, busca que la consecución también reporte beneficios para los demás. Si consigues el objetivo de trabajar de lunes a jueves, podrás dedicar los viernes a ayudar a alguien con su proyecto.

Un método para establecer objetivos que funciona

Existen varios métodos más específicos para establecer tus objetivos. Comparto contigo el que me funciona a mi:

  1. Crea una vida ideal escribiendo como sería exactamente la vida que te gustaría vivir. Piensa en las personas que estarán en ella, el lugar donde vivirás, cómo será tu día a día, cuál será tu situación financiera,… Recuerda que cuánto más concreto y con mayor nivel de detalle, mejor será el resultado.
  1. Establece un horizonte temporal. El tiempo que tardarás en conseguirlo. Debe ser realista, ni muy a corto plazo pero tampoco debe eternizarse. Date un tiempo prudencial para ir dando pasos hacia tu nueva vida.
  1. Escribe 4 objetivos para el año que viene. El desenlace y los pasos que debes dar para lograr cada uno de ellos, comenzando por el final. Primero piensa sobre el QUÉ, es decir, el objetivo. Esto te sitúa en la realidad del objetivo. Después en el POR QUÉ, en las razones por las que lo deseas y la satisfacción que te va a reportar cuando lo consigas. Si las razones son lo suficientemente poderosas encontrarás la manera de lograrlo. Esto te aporta la información de la utilidad del objetivo y cómo va a mejorar tu vida. Finalmente, redacta el CÓMO: los pasos que vas a dar para estar cada día un poco más cerca de la meta. Esto te motiva y te implica para hacer lo que debes hacer para conseguirlo.
  1. Una vez que los objetivos están bien definidos, debes comprobar que se cumplen los 5 puntos de los Trucos para escribir objetivos: que estén redactados en afirmativo, que sean claros y concisos, que exista un procedimiento de verificación, que los pasos que debes dar solo dependan de ti, y que sean objetivos solidarios.
  1. Haz un inventario de tus recursos. Es importante saber con qué herramientas cuentas para poder tomar decisiones realistas.  Crea una lista de tus conocimientos, tu formación, tus recursos económicos, si tienes el apoyo de tu familia o de tu pareja,… Recuerda algún éxito que hayas logrado en el pasado. Piensa en cómo te hizo sentir y en los recursos que utilizaste para conseguirlo. ¿Estabas motivado? ¿Tenías claro lo que tenías que hacer? Si tuviste éxito una vez podrás conseguirlo de nuevo.

Al igual que no serías capaz de completar un puzzle de 5000 piezas sin antes ver la imagen a completar, el cerebro necesita saber dónde hay que llegar antes de enfocarse en ello.

  1. Escribe qué es lo que te está impidiendo conseguir lo que deseas. El porqué aún no lo has obtenido. ¿Tienes un plan para lograrlo? ¿Es por no haber tomado acción? ¿Quizá sea porque te has imaginado el peor escenario posible y eso te esté paralizando? Debes contarte la verdad de la situación. 

Imitar a una persona exitosa

Uno de los caminos más seguros de lograr tus objetivos es modelar o copiar a alguien que lo haya conseguido antes. Elige a dos o tres personas, ya sean conocidos o no, a quien te gustaría imitar. Analiza sus comportamientos y sus aptitudes. Aprende todo lo que puedas de él o ella. Si conoces a esa persona, invítale a comer e intenta aprender la manera en que lo ha conseguido. Si es alguien a quien no conoces, busca información, lee todo sobre su historia. Incluso puedes intentar ponerte en contacto enviando un email.

En resumen…

El cerebro necesita recibir mensajes claros para actuar con eficacia. Con unos objetivos claros le estarás enviando un mensaje a tu cerebro para que sepa cómo debe programarse para el viaje hacia el éxito.

Cuando tienes muy claro lo que deseas, representado de una manera concreta, tu mente y tu cuerpo se programan en dirección a obtener la meta.

¿Tienes tus objetivos establecidos por escrito? ¿Cada cuánto tiempo los actualizas? ¿Cumplen el método SMART?

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